Seguro que habéis oído hablar muchas veces la típica tarta "red velvet", pues
yo hoy os traigo mi versión, jejeje.
¡¡¡Aqui tenéis
las cupcakes "chocolate velvet"!!!
La teoría es la
misma que encontraríamos en las originales, sólo que no las he
teñido de su típico color rojo.
La verdad es que
hacen honor a su nombre ya que la cobertura de queso queda tan suave
como el terciopelo y el buttermilk le da una esponjosidad extra al
bizcocho.
La verdad es que aquí en España no es muy conocido el
buttermilk, y aunque no es difícil de encontrar en tiendas
especializadas yo lo he echo en casa, es lo mas sencillo del mundo, y
muuuucho mas barato que comprarlo.
La verdad este cupcake siempre me ha dado mucho respeto por la crema de queso ya que si no tienes mucha maña en cuestiones de repostería puede salir un completo desastre "ya me ha pasado".
Mi primera experiencia fue una crema liquida que casi sabía solo a mantequilla.
A base de probar y probar encontré las proporciones perfectas, y también unos truquis con los que no fallaréis:
- La mantequilla que esté fuera de la nevera 10 o 15 minutos, no mas.
- El queso frío, muy, muy, muy frío.
- El azúcar glasé (que puede ser echa en casa, que no os engañen ;P) tamizada dos o tres veces.
- La mantequilla que esté fuera de la nevera 10 o 15 minutos, no mas.
- El queso frío, muy, muy, muy frío.
- El azúcar glasé (que puede ser echa en casa, que no os engañen ;P) tamizada dos o tres veces.
Bueno chic@s, lo dicho, espero que os gusten y que os atreváis con la receta de estas red velvet cupcake... pero sin "red"!!!
Ingredientes para 8 uds:
- 70gr. margarina
- 120gr. azúcar
- 100gr. harina
- 2 huevo
- 1 cda. cacao
- 80ml. buttermilk
(80ml leche + media cucharada de zumo limón)
- 1 cda levadura
Preparación
Primero preparamos
la buttermilk mezclando la leche y el zumo de limón y reservamos
(por lo menos 5 minutos antes de incorporarlo a la receta).
Precalentamos el
horno a 180ºC.
Batimos la
margarina con el azúcar hasta obtener una mezcla blanquecina y
entonces añadimos el huevo batido.
El siguiente paso
es añadir el buttermilk y mezclar.
Tamizamos la harina
junto con la levadura y el cacao y lo añadimos a la mezcla anterior.
Cuando tengamos la
mezcla homogénea lo repartimos en cápsulas llenando éstas un poco
mas de la mitad y hornearemos durante 20 minutos.
Sabremos que están
listas cuando al pinchar con un palillo éste sale limpio.
CREMA DE QUESO
Ingredientes:
- 200gr. de queso crema (yo usé Philadelphia)
- 70gr. de
mantequila
- 100gr. de azúcar
glasé
Preparación:
Antes
de empezar a hacer la cobertura he de decir que no recomiendo hacerla
en verano porque el queso debe estar muuuuy frío pero bueno yo cómo
no me hago nunca caso a mi misma, pues en pleno mes de agosto y en
plena costa levantina me he puesto manos a la obra.
Yo que soy anti-mantequilla he echo de tripas corazón y he sido fiel a la receta "red velvet", eso si yo la
he echo también con margarina y está igualmente deliciosa, así
pues también podéis poner margarina.
Bueno
lo dicho primero batimos la mantequilla sola para ablandarla un poco y poco a poco le añadimos el azúcar glasé (acordaros de tapar mientras batís, sino vuestra cocina estará
nevada...)
Ahora
añadimos el queso crema sin echar nada del líquido que pueda llevar y todo de una vez y volvemos a batir hasta que esté todo bien integrado.
No
batáis mucho porque sino la mezcla se quedará muy líquida.
AH!!! Muy importante que trabajéis rápido al hacer la decoración, si no tenéis mucha mano con la manga pastelera no hagáis cosas muy complicadas que el calor es el peor enemigo del frosting de queso.
AH!!! Muy importante que trabajéis rápido al hacer la decoración, si no tenéis mucha mano con la manga pastelera no hagáis cosas muy complicadas que el calor es el peor enemigo del frosting de queso.
Una vez echa metedla en la nevera unas horas para que coja la consistencia deseada y acordaros que ésta cobertura SIEMPRE debe estar en la
nevera.
¿¿ A ver cuanto duran ??
